viernes, 19 de marzo de 2010

Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte. S. Freud.

"Aquellas almas piadosas que quisieran sabernos apartados de todo contacto con lo malo y lo grosero, deducirán seguramente de la temprana aparición y la energía de la prohibición de matar, conclusiones satisfactorias sobre la fuerza de los impulsos éticos innatos en nosotros. Desgraciadamente, este argumento constituye una prueba aún más decisiva en contrario. Una prohibición tan terminante sólo contra un impulso igualmente poderoso puede alzarse. Lo que ninguna alma humana desea no hace falta prohibirlo, se excluye automáticamente. Precisamente la acentuación del mandamiento 'no matarás' nos ofrece la seguridad de que descendemos de una larguísima serie de generaciones de asesinos, que llevaban el placer de matar, como quizás aún nosotros mismos, en la masa de la sangre".

1 comentario:

petitapetitesa dijo...

Considerando que estas actualmente muy transcendente, que excepto el gato que duerme plácidamente en la imagen, (Aquí son las cuatro de la mañana y ya me acosté y me levante tres veces, ¡Que envidia!) que en tu casa, últimamente todo son reflexiones de peso ,de esas que ponen los pelos de punta al más pintado, y que seguro es debido al otoño, (Aquí diríamos, chínchate que yo ya tengo primavera) te dejo un poema de un gran poeta español, Leopoldo Maria Panero, lleva casi toda su vida ingresado en un siquiátrico.

Leopoldo María Panero (Madrid, 1948), hijo de Leopoldo Panero y Felicidad Blanc. Precoz y maldito. A la edad de cinco años sorprendía a Dámaso Alonso con sus composiciones poéticas. En los ’60 debió ser internado varias veces en hospitales psiquiátricos, por excesos de drogas e intentos de suicidio. Más tarde diría: “Me autodestruyo para saber que soy yo y no todos los demás”… Su vida ha sido un peregrinar por distintas clínicas de alienados. Algo de eso conversamos, en una tranquila mañana de fines de noviembre. No es fácil entrevistarlo, por el alto nivel de sedación a que está sometido. Con todo, tiene permanentes fogonazos de lucidez. Fuma como un condenado a muerte y se declara dipsómano como Edgar Allan Poe. Para muchos es el mejor poeta vivo de España. Sin embargo, no es ampliamente leído por las nuevas generaciones. Él mismo reconoce: “Nunca ha ido un poeta joven a visitarme al manicomio de Las Palmas. Desconozco lo que escriben”

http://www.letras.s5.com/fv161005.htm

Poema La Alucinación De Una Mano, O La Esperanza Póstuma de Leopoldo Maria Panero

Y ABSURDA EN LA CARIDAD DE LA NOCHE

A Isa-belle Bonet

«Todo el bienestar del mundo
lo encuentro en Suleika
cuando la achucho un poco
me siento digno de mí mismo;
si me dejara -perdería los ojos.»

(Goethe, Diván oriental-occidental)

Una mujer se acercó a mí y en sus ojos
vi todos mis amores derruidos
y me asombró que alguien amase aún el cadáver,
alguien como esa mujer cuyo susurro
repetía en la noche el eco de todos mis amores aplastados
y me asombró que alguien lamiese en las costras
todavía
tercamente la sustancia que fue oro,
aquello que el tiempo purificó en nada.
Y la vi como quien ve sin creerla
en el desierto la sombra de un agua,
la amé sin atreverme a creerlo.
Y la ofrecí entonces mi cerebro desnudo,
obsceno como un sapo, obsceno como la
vida,
como la paz que para nada sirve
animándola a que día tras día lo tocase
suavemente con su lengua repitiendo
así una ceremonia cuyo sentido único
es que olvidarlo es sagrado.

“Narciso en el acorde último de las flautas” 1979

Ni se te ocurra preguntarme, porque escribo esto a estas horas de la madrugada, porque el motivo es tan absurdo como que tenía ganas de hablar y todos duermen.

Un beso (Y ni se te ocurra preguntar por que)