sábado, 24 de octubre de 2009

Tierra Luna


Cuando me canse de escuchar llantos de niños en la brisa.
Cuando me canse de mirar pueblos que apenas son cenizas.
Me iré con lluvias estrelladas que son diamantes en el barro,
glacial cometa de miradas. Viva la noche y desamarro.

Y con estrellas, miel y flores, que son rubíes y topacio,
tendré el silencio en los albores del infinito eterno espacio.
Cuando me canse de la lluvia y de la sangre y de la guerra.
Cuando me canse de esta tierra me mudaré a la luna rubia.

Ah, Tierra-Luna, Tierra-Luna, me pongo hoy las alas de oro
y cielo arriba cual meteoro me voy.
Ah, Tierra-Luna, Tierra-Luna, atrás quedó la suerte perra,
atrás los muertos y la guerra. Adiós.

Así que ahora no te asombres si desde esta luna hueca
me burlo de la tierra seca y de los pobres tristes hombres.
Ah, Tierra-Luna, Tierra-Luna, adiós ciudad, mi corazón,
globo tullido de aflicción. Me voy.

Cuando me canse de esperar a los indómitos que huyen.
Cuando me canse de soñar sueños que siempre se concluyen.
Me iré otra vez, inoportuno, y apostaré por el que pierde
y volveré cuando ninguno me necesite ni recuerde.

Y con el tímido derroche de una paciencia vengadora
tendré las dudas de la noche sin las respuestas de la aurora.
Cuando me canse la rutina de que me ultrajen y me roben.
Cuando me canse de esta ruina me mudaré a la luna joven.

Ah, Tierra-Luna, Tierra-Luna, me pongo hoy las alas de oro
y cielo arriba cual meteoro me voy.
Ah, Tierra-Luna, Tierra-Luna, atrás quedó la suerte perra,
atrás los muertos y la guerra. Adiós.

Alguna vez mi vida quieta verá estallar en el pasado
mi triste y cándido planeta que se creyó civilizado.
Ah, Tierra-Luna, Tierra-Luna, mundo caótico y podrido,
desde acá arriba me despido. Adiós.

Mario Benedetti

5 comentarios:

AndyPeCas dijo...

Ignorante del mundo y de sí mismo
deja el recién nacido su caverna
lejos y cerca de la piel materna
inaugura el candor de su egoísmo

mira en su entorno y es un espejismo
la apenas asumida vida externa
no es todavía despiadada o tierna
pero ya muestra señales del abismo

aprenderá sin duda ese paisaje
que poco a poco en niebla se convierte
y empezará a enterarse del mensaje

donde estará la clave de su suerte
ya ha reservado sitio para el viaje
sutil e inexorable hacia la muerte.

petitapetitesa dijo...

Pero…..el señor Mario bajaba de vez en cuando de la luna….y así lo plasmo en este maravilloso poema:

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Besos (Alegres por supuesto)

petitapetitesa dijo...

Esperando que me llegue el sueño, acabo de acordarme de un poema de alguien que seguro conoces, (Para eso es un poeta argentino…jajaja…) y que eligió quedarse en la tierra-tierra, en lugar de en la tierra-luna.

El Juego En Que Andamos

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

Juan Gelman

Un beso, (Siento la tabarra, es lo que tiene el no dormir… y sonría por favor….)

petitapetitesa dijo...

Espero que termine pronto esta racha de insomnio agudo que tengo, o de lo contrario no me quedaran poemas…jajaja…
¿Crees acaso que los normales son más felices…o aparentan serlo?
Yo nunca podría aceptar la felicidad, si eso supone tener que ser normal…

Felices Los Normales

Felices los normales
Porque jamás han atravesado la nada
Como pájaros en el olvido
Los que nacieron con la luz
De madre y padre
Los que no han comido migajas
Y se esconden en la noche
Los que jamás han sentido la vida desgajada
Ni han sido perseguidos como torcazas
Felices los normales
Que tiran su cuerpo en buen lecho
Y no en el frío lunar de las piedras
Los que no escriben ni una tarjeta postal
Los que no escriben sobre muros
Aunque después los derriben
Los que no escriben sobre el caballo de sus emociones
Felices los normales que ignoran el exilio
Y la lluvia que cae sobre el lomo de los perros
Los que nunca han sido asediados por el silencio
Los que no han bebido pinos de luz
En pezones de trementina transparente
Felices los normales que no saben las palabras
Que se pierden en las alcantarillas
Y en las tumbas de los muertos
Los que navegan y navegan sin fatiga
Hasta desembarcar en ese viejo muelle de la muerte.

Andre Cruchaga

Un beso, (Dentro de la más normal anormalidad)

JoP dijo...

El señor Gelman y Yo, en eso, estamos totalmente de acuerdo.
Porque esa es la mejor manera de ver lo irremediable de haber sido lanzados al mundo sin elección.