sábado, 6 de junio de 2009

Apuntes intempestivos III


¿El ritual inveterado o el azar incontenible?

¿Lo informal irreverente o el encanto de lo consabido?

¿Lo esperable o lo flamante?

¿Aquéllo que se reitera y asegura o lo inédito y despojado siempre incierto?

¿Tus ojos claros en la noche sobre la almohada tibia o aquél posible arcángel en algún vértice recóndito?

¿Tus manos sobre el pecho o el bullicio desconocido a la vuelta de la esquina?

¿El silencio detrás de tu mirada o aquél llamado seguro?

¿Tu cabello revuelto por la mañana y la frase inesperada o el reencuentro y el espacio conquistado?

¿Qué espero de vos y qué de mí?

¿Qué habrá en mí que puedas ver sin preconceptos y qué en vos que pueda sujetar sin los míos?

¿Qué ofrecer?

¿Qué aceptar?

¿Qué será eso que ves en mí y que miro en vos?

¿Quién sos?

¿Quién soy?

3 comentarios:

AndyPeCas dijo...

Podría contestarte quien sos, pero voy a ahorrarle el disgusto a tus lectores.
Te agrego algunas preguntas más:

¿Será Norton o será Rutini?
¿Vale la pena destapar esa historia o dejarla descorchada?

Y no puedo pensar más porque el sábado cae pesadamente sobre mi ánimo y no deja respirar mis neuronas.

Bacio!

Cloe dijo...

No quiero caer en la disyuntiva. Porqué no todo a la vez?


Abrazo sin opciones

petitapetitesa dijo...

Esto que voy a decir, es una opinión totalmente personal, por lo tanto, totalmente prescindible y carente de valor (de cualquier tipo de valor).

Como solemos decir por aquí, no es posible bañarse y guardar la ropa, por lo que, cierto he incierto es imposible de compatibilizar.
Yo siempre elegí lo incierto, seguramente condicionada por la idea de que lo cierto es demasiado previsible, y la “romántica” y elaborada teoría de que, de lo cierto sabemos demasiado.
A tenor de los resultados obtenidos (por mi persona), le diré, que tanto cierto he incierto acaban por ser una vulgar lotería, nada es previsible, ni controlable, ni podemos adivinar el resultado de nuestras decisiones (Yo tengo la bola de cristal, hace años en el mecánico).

Creo que yo seria capaz de responderme a cada una de sus preguntas, ojo, solo responderme, porque lo que deseo, lo tengo claro (es de lo poco que tengo claro) pero el problema reside siempre a la hora de poner los deseos en practica, esa es la terrible trampa de este tipo de preguntas, (Insisto, que en mi caso en particular).

Besos (siempre ciertos)

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